17/6/2014

Página 3 - Destroza este diario

Ya, ya se que he hecho varias entradas hoy. Pero es que no puedo resistirme a continuar probando nuevas páginas del libro. He aquí la número 3: "Deja esta página en blanco a propósito".
Obviamente no me he podido resistir a pintarla con pintauñas blanco. Solo por contradecir un poco.


Obviamente no me he podido resistir a pintar a Darth Vader.

Página 2 - Destroza este diario

 Con esta página se abre la veda: "Destroza el lomo". Jamás pensé que me costaría tanto realizar este trabajo. Para mí, dañar un libro es motivo para cortarle las manos al agresor. En fin, así ha quedado semejante carnicería:

Yo ahora a voy a lavarme las manos.

Crear es destruir

Sé que hace mucho tiempo que no paso por aquí (mentira, todos los días veo el blog y sigo haciéndolo con la misma cara de alelada siempre); pero hoy, precisamente, no va a ser un día diferente, en el que me ponga a escribir como una loca de nuevo. 
Sé que he terminado selectividad (sí, bien, paso acabado), que ya no tengo tanto lío. Aun así, como no me apetece pensar demasiado, he decidido abrir la sección: Wreck this journal. Ya que mi querida amiga Blanca me regaló este interesante libro en mi decimoctavo día del nombre (sí, ayer vi el último capítulo de Game of Thrones). Bien, os haré aquí una breve presentación:

El libro en cuestión fue publicado en 2012 de la mano de Keri Smith, bajo el sello editorial de Paidós ( reconozco que es la primera vez que lo veo). Esta publicación difiere en lo común a cualquier otra: es tu propio libro. Tu camino para expresarte. Es decir, no sigues una historia, ni si quiera creas la tuya, simplemente, destruyes a tu gusto. 
El libro, a parte de llevar una parrafada de agradecimientos a familiares y amigos, está dedicado a los perfeccionistas de todo el mundo. 

Solo leer las instrucciones nos da claros indicios de que embarcarnos en esta aventura será completamente divertido y diferente. Lleva contigo el diario a todas partes, sigues las instrucciones de cada página (o no), no importa el orden; está abierto a la total interpretación personal. Destinado completamente a experimentar.




26/12/2013

La televisión como dogma

Lo que se sale de la norma, lo que rompe los esquemas, aquello que se escapa de los limitados horizontes de las mentes de las personas, es la nueva moda que desestructura la vida tradicional de las familias. La televisión sirve como Biblia que recoge dichos nuevos parámetros. Como un agujero negro, la caja mágica ha conseguido ganar millones de adeptos que la toman como una suprema realidad. 

'La gente se cree la tele'. En poco tiempo ha pasado de ser un mero entretenimiento a una verdad absoluta para muchos. Lo increíble, 'estrambótico y llamativo' ha evolucionado: de ser algo marginal a estar de moda. Sin embargo, esto no es algo nuevo. Desde tiempos remotos los bufones, cómicos y circenses nos llamaban a lo estrafalario; a ver que hay algo más allá de lo lógico y normal. Desgraciadamente, la jarana no se ha conformado con ser un divertimento, sino que ha tenido que mutar de un mero hecho placentero a un efeméride que rige nuestras vidas. 'Los telespectadores nos hemos hecho vulnerables': hemos olvidado las costumbres y una magia obnuviladora nos ha atrapado en sus redes. 'Estamos solos'.

Las mentiras y lo imposible es lo único que realmente se guarda en la caja mágica. La verdad no reside en programas que miran solo por tener más espectadores y conseguir un mayor porcentaje de share. Las cadenas solo quieren decir: 'Aquí estoy yo y soy la mejor, deleitarse con mi presencia'. ¿Realmente estamos dispuestos a tragarnos toda la basura que nos muestran sociedades que solo miran por su enriquecimiento? La decepcionante respuesta es que sí. La gente está cansada de la monotonía y busca a la desesperada giros drásticos, que puedan cambiar lo tradicional, aunque sea en un mundo de apariencias. ¿Estamos solos? Sí. Vivimos junto a sombras creadas por hombres, que buscan para sí mismos, y por nosotros, que aunque vemos, como ciegos queremos ser.

F. Fitzgerald
A enunexamendelenguayliteratura de 2013

29/9/2013

El jardinero fiel

Ficha técnica
Título: El jardinero fiel
Título original: The constant gardener
Dirección: Fernando Meirelles
País: Reino Unido, Alemania
Año: 2005
Fecha de estreno: 04-11-2005
Duración: 129 min.
Género: Drama, romance, thriller
Reparto: Ralph Fiennes, Rachel Weisz, Hubert Koundé, Danny Huston, Daniele Harford, Packson Ngugi, Damaris Itenyo, Agweyu, Bernard Otieno Oduor, Gerard McSorley, Bill Nighy
Guión: Jeffrey Caine
Productora: Epsilon Motion Pictures, Scion Films, UK Film Council, Potboiler Productions, Vierte Babelsberg Film
Departamento musical: Alberto Iglesias
Fotografía: César Charlone
Diseño de producción: Mark Tildesley
Vestuario: Odile Dicks-Mireaux
Novela original: John le Carré

Sinopsis:
En un remoto lugar al norte de Kenya, asesinan brutalmente a la activista más entregada de la zona, la brillante y apasionada Tessa Quayle (Rachel Weisz). Un médico local que la acompañaba ha huido y todo parece apuntar hacia un crimen pasional. Sandy Woodrow (Danny Huston), Sir Bernard Pellegrin (Bill Nighy) y los demás miembros del Alto Comisionado Británico están convencidos de que el viudo de Tessa, el apacible y poco ambicioso Justin Quayle (Ralph Fiennes) dejará el asunto en sus manos, pero están muy equivocados.


Resumen
El jardinero fiel es una adaptación cinematográfica de la novela homónima de John le Carré, dirigida por Fernando Meirelles.
La historia cuenta cómo Justin Qualy (Ralph Fiennes), diplomático británico en Nairobi, al enterarse de que su mujer, Tessa (Rachel Weisz), ha sido brutalmente asesinada, comienza una investigación para conocer el por qué de su muerte. Desenmascara así, una conspiración echa por la política de empresas farmacéuticas KDH y Tres Abejas, las cuales están realizando experimentos en personas del tercer mundo. En concreto, un fármaco llamado ‘Dypraxa’ específico para contrarrestar la tuberculosis. Éste, no está perfectamente confeccionado, ya que se tardarían años y supondría la inversión de millones de dólares en ser concluido para poder lanzarlo al mercado de forma segura. Para ahorrar todo el proceso, el fármaco se administra sin concluir en personas a las que les causa la muerte.
Justin  descubre que su mujer y su compañero Arnold habían sido asesinados en el deseo de luchar por la población africana, intentando presionar a las empresas para rediseñar el fármaco, detener las pruebas y chantajear al gobierno para sacar la verdad a la luz.

Al final de la película, Justin regresa al lugar donde fue hallada muerta su mujer, sabiendo que los conspirados habían enviado asesinos en su busca para acabar con él. Antes de que acaben con su vida, nuestro protagonista envía una carta que consigue desenmascarar en Gran Bretaña a los políticos corruptos que habían consentido toda la base de esta trama. 

Comentario personal
Es un dicho muy extendido que las películas siempre son peores que los libros. En este caso no puedo opinar, ya que no me he leído el libro, sin embargo, me atrevo a decir que está llevada a la gran pantalla por un conjunto de grandes talentos de todo el planeta que la hacen especial. Sabe mezclar a la perfección ámbitos desde la aventura, los problemas sociales hasta las emociones que la hacen una historia preciosa con un toque existencialista.

Hay dos partes importantes en la película. Por un lado se encuentra el thriller político acerca de los escándalos en grandes empresas, la corrupción que la rodea, sus acciones delictivas y, sobretodo, sus manipulaciones. Justin pasa de ser un amable y educado diplomático de espaldas a todo, a enfrentarse de cara a la realidad del mundo. Y por otro, la relación entre Tessa y Justin Quayle; él no solo saca a la luz las investigaciones que llevaba a cabo su mujer, sino que también persigue la relación que les unía. Estas dos bases de la película van de la mano; por así decirlo: no existe una cosa sin la otra. Al final de la película Justin ve su relación, que había decaído, con otros ojos. Los dos conseguían complementarse: él es control, ella es pasión.
 La película toca el tema de la responsabilidad y los gigantescos beneficios de una de las industrias más grandes del mundo, la farmacéutica. Cada vez se cuestiona más el comportamiento y prácticas de algunos fabricantes de medicamentos; los medios se ocupan con mayor frecuencia de este tema y diversas organizaciones les presionan. A pesar de ello, le Carré nos demuestra como  esta industria tiene poder, potencial, suficiente para hacer ‘el bien’ y ‘el mal’ a su antojo. Lo que se explora en esta película está pasando en el mundo en el que vivimos. No creo que la película cambie a esta industria, pero sí haga que el público tome conciencia de ello.

Mis escenas preferidas de la película contrastan por ser totalmente opuestas: una es emotiva y la otra… deprimente. La primera es en el entierro de la mujer de Justin, cuando aparece el hermano de Wanza, Kioko, y deja un trozo de cartón con un mensaje escrito sobre la tumba de Tessa. Aparentemente hace un viaje bastante largo caminando solo para llevar el mensaje. Esta escena me pareció preciosa y llena de ternura. “Sleap with Wanza”. La otra escena, como ya he dicho es deprimente (la película entera ya lo es per se). Es el momento en que Justin escapa con el Doctor Brandt, consiguiendo llegar al avión por los pelos, escapando así de los bandidos. Se me encogió el corazón cuando Quayle se ve obligado a abandonar a la niña keniata. Te llena de inmensa pena.

Cuentan que durante el rodaje en Kenia, las condiciones de los habitantes de los pueblos en los que trabajaban, convencieron al equipo de fundar una organización benéfica, llamada Constant Gardener Trust, con la que ayudar a una gente que tanto les dio y que tan poco tienen. Pocas veces se ve una película que deje ver la demencial situación en la que viven muchos países africanos. Yo diría que además, es un homenaje al devastado continente por la codicia de privilegiados países en el que se desarrolla. Es de agradecer que la verdadera Kenia aparezca en la película, en mi opinión, no debió ser fácil rodar en entornos tan naturales y con un gobierno detrás al que se critica. Tomando la palabra de Rachel Weisz: ‘Todo suena tan verdadero que asusta’.